
Los medios de difusión dominantes actuales no están tratando seriamente las cuestiones justas y los desafíos que la gente encuentra alrededor del mundo. Lo más a menudo posible, ella divide y conquista, produce fracturas dentro de sociedades en un nivel local o en un nivel global, machaca identidades y culturas, y genera y aumenta las fuentes de conflictos más bien que de prevenirlos.
Hasta ahora, para tratar esta tendencia cada vez mayor, hemos visto el desarrollo de estrategias alternativas de medios, que han alcanzado raramente una masa crítica de audiencias. Proponemos, basada en los cambios tecnológicos que permiten que las nuevas formas de medios sean concebidas, lanzar una dinámicq entre algunos agentes dominantes para definir en común los parámetros y la viabilidad de los medios abiertos y democráticos de mañana, y planear una primera puesta en práctica en 2008.